Porqué siempre habrá más periferia que centro.

Abrahán R.B. rxba87@gmail.com @abbrahan

martes, 27 de julio de 2010

No hagas cosas buenas que te sacarán los ojos. Tercera Parte. Utopías.

Suele decirse que al mundo post-industrial globalizado le faltan utopías. Que se han dejado de lado esos viejos mundos idealizados sobre los cuales al proyectar nuestros más "nobles" paradigmas, conseguían marcarnos un rumbo fehaciente para la civilización occidental. Algunos hablan del fracaso de las utopías, refiriéndose principalmente a las experiencias socialistas de los siglos XIX y XX, a las experiencias del socialismo utópico y al llamado socialismo científico, que no es otra cosa que una utopía teorizada de una forma más precisa y concisa a través de la economía como disciplina; algunos, como el escritor Mario Vargas Llosa, se ufanan de proclamar que estás han anulado a todas las demás, lo cual me parece del todo equivocado. No vivimos en una época en la que falten utopías o una en la que estás se hayan desgastado, ya que la tendencia a crearlas es, y seguramente será, el motor principal de la modernidad-neocolonialismo-globalización que vivimos hoy. Pensar que sólo aquellas experiencias que se centraron en buscar una más equitativa distribución de la riqueza e igualdad social son utopías es un grave error, así como también lo es el pensar que sólo los comunistas buscaban construir utopías, lo cual deja de lado y niega la existencia de lo que podemos denominar como la utopía capitalista. No creo que sea necesario comprobar la existencia de esta. Nos encontramos inmersos en su avance. Para bien y para mal ha construido y transformado muchos de sus ideales en beneficios tangibles, aunque sean para un muy minoritario yexclusivo sector de la humanidad. Tampoco se trata de hacer una vindicación de la utopía capitalista (la considero una de las utopías más torpes y miopes jamás soñadas, y peor aún, realizadas), sino de resaltar que todas las utopías hunden sus raíces en la misma tierra que la modernidad y la cultura occidental.





Algunas de mis historias favoritas sobre las Utopías, son aquellas que se construyeron en la Nueva España en el siglo XVI. Capilla abierta del templo dominico de San Pedro y San Pablo Teposcolula, Oaxaca.

martes, 13 de julio de 2010

Fuga de cerebros.


Al final siempre decían lo mismo, me urge huir, me urge irme de aquí ya. Cuando se les pregunta ¿de qué huyen?¿por qué lejos es mejor? dudan la respuesta y tardan en decir algo como sí buscarán algún pequeño animal que se esconde en el bolso o en la mochila sin dejarse atrapar, en tanto esperan a que aparezca una excusa contundente, algo que los convenciera sobre todo a ellos mismos de estar haciendo lo correcto y lo mejor para su futuro.

Algunos respondían que aquí no se puede trabajar, que los salarios son malos y los jefes unos déspotas explotadores. Otros hablaban de la corrupción del medio laboral y de su repulsión hacia seguir sus reglas, ancladas en el nepotismo, el compadrazgo y, casi, en el cacicazgo. Unos sólo escuchaban, en silencio, sin decir nada, como esperando a decir alguna réplica o algún comentario en el momento oportuno que no llegaba. Otros, la mayoría, simplemente enlistaban una serie de sucesos desagradables que habían sufrido. Se sucedían historias de acoso laboral, de acoso escolar, de robos y secuestros de algunos parientes, de asaltos en el coche en los semáforos a mano armada cuando regresaban de vacaciones. En tanto yo me levanté hacía la cantina a servirme un trago más, mientras oía como decían que casi pasaban el semáforo pero les tenia que tocar la luz roja, justo con ellos solos en el cruce en ese momento... yo me agachaba a revisar en donde habían escondido aquella cara botella de whisky que el amigo de no sé quien había traído, y entonces se aparecieron por los lados dos tipos a amenazarlos con arma en mano, para después con las cachas de las pistolas romper los cristales del auto, porque ellos no se querían bajar porque el coche era nuevo y ni siquiera lo habían terminado de pagar, y que el whisky se toma sin hielos y que qué bueno por que ya no había hielos, entonces las lágrimas de ella y el abrazo protector e impotente de él, y luego un breve silencio quizá de la misma forma que aquel día en quien sabe cual perdida avenida de la ciudad, y yo buscado un vaso de cristal limpio que había apartado entre los demás para no usar alguno de plástico, que siempre cambian el sabor de lo que uno toma en ellos, será porque trasmiten la temperatura de la mano al licor más fácil o porque sueltan plástico en la bebida o vaya usted a saber porque, lo que es seguro es que en esos vasos todo sabe horrible y con un whisky tan fino y tan caro ya abierto, no valía la pena desperdiciar su sabor de semejante manera.

viernes, 9 de julio de 2010

El fútbol barroco

"En el fut-bol, tanto sus febriles detractores como sus fánaticos defensores comparten la misma pasión por las discusiones bizantinas"



Una de las páginas para seguir el mundial Sudafrica 2010 que me ha divertido más que otros sitios, ha sido la serie de "Jugadas de Pared" del portal electrónico de la revista Letras Libres, a cargo de Juan Villoro y Martín Caparrós**. Para ellos este ha sido un mundial soporífero; ¿será que es verdad? Claro que uno le iba a Argentina, y el otro a Alemania, respectivamente, ambos fuera de la competencia por llevarse el mundial, el último irá a por el tercer lugar en un partido frente a Uruguay.
En la primera entrada de esa serie Villoro, intuye y pronostica (que eso es casi siempre un "desea") que sean los germanos quienes se lleven el mundial africano "Las desgracias son la golosina de Alemania"escribe en referencia a las tragedias que aquejaban y parecían disminuir el potencial alemán: el suicidio de su mejor portero*** y la lesión de su capitán Ballack. Desde luego la primera mucho más triste que la segunda, que al final de cuentas, benefició y ayudó a un mejor desempeño de la selección Teutona, que impresionó a los espectadores con su juego contundente, vertical, a contragolpes, que con unos cuantos pases llegaba al arco rival; un fútbol que no requiere del mediocampo para jugar. Así lo entienden los alemanes y es un estilo que los caracteriza, como si fuera una remanente de aquella táctica militar: la blitzkrieg ('guerra relámpago'); ellos no requieren de tener el balón, ellos ganaban sus partidos con un ataque relámpago, donde se conjuguen la velocidad y la sorpresa para llegar a la portería rival y, generalmente, anotar gol con una contundencia y disciplina casi militar, en algo que podríamos denominar el Blitz Fußball. Sin duda es un fútbol impresionante, pero hay algo en mi que no acepta del todo tal idea del fútbol, y es esa vieja creencia de que un equipo debería tener el balón durante la mayor parte del partido para ganarlo y mostrar un completo dominio del juego.

Precisamente esto lo representa la selección española de fútbol, cuya ideales futbolísticos me son completamente afines. Ninguno de sus jugadores sobresale más que el resto, (como atinadamente escribe Caparrós en la entrada "El pene jirafa"****) apuestan siempre a mantener el balón y el medio campo es su fuerte desde donde surge todo el juego. Algunos hablan del "embrujo" español. La selección española (con base en sus ocho jugadores del Barça) juega a manejar toda la cancha de una forma multidireccional, altamente contrastante con el juego alemán, que sólo conoce una sola dirección en el juego, la vertical. Por eso la esperada semifinal era vista por muchos como uno de los probables mejores partidos del mundial, por el contraste de los estilos de juego, con dos selecciones de altísimo nivel. Para mi lo fue, aunque también me sorprendió bastante ver como el combinado español en momentos llegó a nulificar de forma brutal al seleccionado alemán. Pero es que el de españa es el futbol-danza***** , el futbol vistozo, el fútbol adornado, muy disciplinado pero sumamente creativo, me atrevo a decir El Fútbol Barroco, una gran noticia ahora que Brasil dejó de lado el jogo bonito, por otro militarizado impuesto, defensivo y medroso. Pero el juego vistoso tiene sus desventajas, genera muchísimas llegadas de gol, pero son pocas las que se concluyen, Caparrós, en forma de mofa, escribe que los españoles les gusta tanto tener el balón, que les da pena dejarla sola en el marco rival; y esto parece más un defecto si lo comparamos ante los números del eficiente juego alemán. El término barroco me parece tanto más adecuado, por que precisamente este estilo de fútbol puede caer en lo rebuscado. Así pareció en el primer y decepcionante partido de España ante una tosca Suiza, que en uno de los goles mas feos del mundial consiguió ganar su primer y único partido en Sudáfrica. Lo que hay que resaltar es que la contundencia y la eficacia, no son la prioridad para el fútbol barroco, si no el mover y tener el balón, en todas las direcciones que permite el campo de juego. Además de que es un estilo de juego tanto mas difícil de ejecutar, porque requiere un nivel de técnica extraordinariamente alto por parte de todo el equipo (lo cual es sorprendente, el técnico alemán tiene razón, España, no tiene uno, sino varios Messis); no cualquier combinado lo puede jugar. Es una idea directamente heredada del fútbol total de la gloriosa naranja mecánica, pero la de los años setenta, por que la actual representante holandesa me parece que está distanciada de esa ideales, no por convicción, sino por la falta de talentos de la talla de, por ejemplo, Johan Cruyff.


Y sí la aparente falta de contundencia española, es un problema, lo es para aquellos que creen que los goles son la finalidad del fútbol, lo son efectivamente para ganar, pero el ganar, no lo olvidemos, siempre es un pretexto para jugar (que es lo que verdaderamente importa), para este fútbol el gol viene siendo casi un trámite del partido. Así juega España. El fin del fútbol barroco, el del fútbol danza es tener el balón y adornarse con él, danzar con él. Por estas ideas este tipo de juego es caro, literal y metafóricamente: "lo barroco sale caro"*. Sin la eficacia como objetivo principal, el triunfo a veces es demasiado volátil, en este mundial, de hecho, con la mínima diferencia en todos los partidos de los españoles de la segunda ronda. Pero ver un equipo ganando mediante esta idea de futbol, tan depurada, tan elegante, es algo que hace que a algunos el deseo de ver más goles parezca, a veces, hasta deleznable.






* Enorme frase que me parece ha sido acuñada por Marcelino Perelló Valls, o por lo menos eso se lee en los comentarios que hay en su Facebook.**Link de la serie: http://www.letraslibres.com/blog/blogs/index.php?blog=18
***http://www.eluniversal.com.mx/notas/639065.html
**** http://bit.ly/c6dTtP
***** Término, que por lo menos yo, lei por primera vez en este tuit. http://twitter.com/M_Perello/status/13052747181